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Cómo administrar bien tú tiempo

abril 28, 2018

Tal vez, en algún momento de tu vida, hayas sentido que el tiempo que tienes para hacer todas tus obligaciones diarias no es suficiente. Este pensamiento, en la actualidad, parece estar reinando en muchas mentes. Si alguna vez has sentido que el tiempo pasó y ni cuenta te diste, entonces este artículo es especial para ti.
Administrar nuestro tiempo de manera que, al terminar el día, estemos en paz por haber cumplido todas nuestras obligaciones, sí es posible y aquí te explicamos cómo.

El tiempo se me fue y no me di cuenta.

El tiempo no es algo que vamos a adquirir en una tienda, todos los seres vivos en la tierra tenemos las mismas veinticuatro horas para hacer nuestras tareas. ¿Sientes que el tiempo se te escapa? Estas son unas de las posibles causas.

Impuntualidad. Los que llegan tarde siempre están tarde.

Sobrecargarnos de obligaciones. Queremos hacer más de lo que en realidad podemos.

La inconstancia. Comenzamos pero no terminamos.

Pensar y no actuar. Nada hacemos con solo pensar, hay que poner manos a la obra.

Falta de concentración. Hacer de todo sin concentrarse, es hacer un trabajo mediocre.

Hoy no, mañana si. Si podemos hacer algo hoy, debemos aprovechar el tiempo y hacerlo de una vez.

10 Consejos para administrar bien nuestro tiempo.

De lo difícil a lo fácil. En la mañana es que nuestro cuerpo más energía tiene, si dejamos estas horas para hacer las cosas más difíciles, seguro las terminaremos en menos tiempo. Debemos aprender a definir nuestras prioridades para coordinar todas nuestras actividades.

Programa tus horas de trabajo. Nuestro cuerpo no está diseñado para trabajar sin parar todo el día. Lo ideal es que puedas programar una hora de trabajo ininterrumpido y luego toma un pequeño descanso de diez minutos, te sorprenderás de todo lo que puedes hacer.

Tú primero, siempre. Debemos aprender que no podemos ayudar a los demás cuando no hemos terminado nuestro trabajo. Al establecer nuestras prioridades siempre debemos estar primero, todo lo demás puede esperar.

Mira y decide. Cuando se tiene mucho trabajo pendiente lo ideal es ir viendo nuestras obligaciones una a una y decidir de una vez que se debe hacer, así avanzarás más rápido de lo que te imaginas.

Organiza tu semana entera. Ver nuestras obligaciones y saber distribuirlas por día puede ser de gran ayuda. No importa si tu trabajo es en una oficina o si son las labores del hogar, distribuir las tareas pendientes por días es una buena opción para organizarnos mejor.

Toma un tiempo para ti. Al organizar tu semana no te olvides de ti. Una buena opción es hacer un poco de ejercicios o visitar el spa, nuestro cuerpo se debilita si solo se centra en trabajar, dedicarle a la semana unas horas no es tiempo perdido.

No te olvides de reír. Aunque sea de ti mismo, una risa al día nos ayuda a estar más relajados. Todo tiene solución, no hay nada muy difícil que no se pueda resolver, sólo tómate un instante para relajarte y verás todo de un mejor color.

Déjate sorprender. Aunque programemos nuestro tiempo, siempre debemos ser flexibles y dejarnos sorprender. Puede ser que un buen día, nuestro tiempo nos alcance para hacer algo que no estaba en los planes y esos regalos de la vida debemos disfrutarlos sin preocupaciones.

Una cosa a la vez. Cuando comiences a hacer un trabajo debes concentrarte cien por ciento en el. Si tu mente está en varias cosas a la vez no serás capaz de realizar tu trabajo con excelencia.

Comienza de una vez. Nada de estar pensando en el pasado o en el futuro, nuestro ahora es más importante y es en él que se define nuestra vida. comienza desde ya a dar pequeños pasos hacia el cambio.

Para que estos consejos funcionen es importante tener paciencia y ser constantes. Los grandes cambios no se dan de la noche a la mañana, todo es cuestión de perseverar. Comienza dando pasos, por muy pequeños que sean verás que en el futuro son estos los que marcaron en tu vida un antes y un después.