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Cómo evitar el mal aliento

abril 27, 2018

En todo el mundo existen mucho más de 80 millones de personas que a diario sufren de halitosis crónica, como es llamada común mente: mal aliento. En su gran mayoría de los casos, el origen de este fenómeno tan desagradable es la lengua y las encías.

En términos generales el mal aliento puede ser muy incómodo, pero esto tan molesto es una afección muy común y existen distintas formas de combatirla. Por ello hay algunos consejos que pueden ayudar a combatir el mal aliento y a mantener tu boca todo el día saludable.

Según estudios el nivel del mal aliento puede variar mucho en las personas. Una proporción muy pequeña y reducida de personas presentan un nivel de mal aliento grave, aunque en algún momento del día todos podemos llegar a sufrirlo un cierto grado, también podemos evitar y prevenir el mal aliento. Y eso es lo que vamos a explicar a continuación.

¿Qué es el Mal Aliento?

Para los profesionales de salud e higiene el nombre científico del mal aliento es “halitosis”. Son muy pocas las personas que presentan este problema y se atreva a ser directo y sincero al hablar de ese tema.
Entonces, el mal aliento tiene su causa y la principal es porque el olor que puede crearse en la boca y crecer es debido bacterias que se acumulan cuando no te cepillas de forma continua, estas bacterias se van acumulando en trozos de alimentos y se van liberando por esas bacterias.
Muchos de los alimentos, en especial el ajo y las cebollas contienen aceites que son intensos y pueden contribuir al mal aliento, debido a que llegan a los pulmones y de los pulmones a la boca. Otra de las causas existentes en el mal aliento, es el cigarrillo o es el habito de fumar.
Sin embrago existen causas aun mas imprevistas para el mal aliento como: caries, beber alcohol, un absceso dental, prótesis, consumir alimentos determinados como repollo, café y otras bebidas, gingivitis, etc.
El aliento puede oler de diferentes maneras. Según los expertos dependiendo de como huela, entonces se puede decir cual es el problema que se tiene.

Mitos sobre el Mal Aliento

A través de los años se han creados muchos mitos con respecto al cuidado del mal aliento. Por lo tanto aquí te presentamos estas tres cosas que puedes haber escuchado sobre el mal aliento pero que no son verdad:

Mito 1: Lo que hará que desaparezca el mal aliento es el “enjuague bucal”.
El enjuague bucal (cualquiera que consigas) solo elimina de manera temporal el mal aliento.

Mito 2: No deberías tener mal aliento siempre y cuando laves tus dientes constantemente.
Realmente la gran mayoría de las personas al cepillarse lo hacen solo por unos 30 a 45 segundos, que no son suficientes sino que debe hacerse al menos durante 2 minutos mínimo 2 veces al día.

Mito 3: Sabrás que tienes mal aliento si respiras en tu mano.
¡Falso! Cuando respiras, no haces uso de la garganta de la misma forma que cuando hablas.

Maneras de Evitar el Mal Aliento

Cepillar los dientes al menos dos veces al día.
Cepillarse los dientes de 2 a 3 minutos al menos dos veces al día para eliminar la placa y los restos de comida es muy importante y ayuda mucho.

Cepillar o frotar la lengua.
Para de esta forma eliminar cualquier resto de comida que haya podido acumularse entre las papilas gustativas y los pliegues de la lengua.

Usar un enjuague bucal.
Hay que recordar que si el mal aliento crónico es provocado por un problema dental, el enjuague bucal no lo curará sino solo ocultará el olor.

Visite al dentista.
La mejor forma de estar seguros de tener una buena higiene bucal siempre es visitando al dentista de manera regular.

Dejar de fumar y evitar el uso del tabaco.
El tabaco llega a secar la boca y además deja un olor desagradable que permanece aun después de haberse cepillado los dientes.

Tome mucha agua.
Debe usted asegurarse de haber bebido suficiente cantidad de agua (de seis a ocho vasos de 8 onzas) al día para evitar que su boca se seque.

Consumir un caramelo o chicle sin azúcar.
Tener un caramelo o chicle sin azúcar en la boca ayuda a estimular el flujo de saliva que ayudará de alguna forma a que los restos de comida y bacterias que causan el mal aliento se arrastren.

Masticar una manzana, zanahoria o apio.
Las frutas y vegetales frescas también aumentan el flujo de saliva y ayudan a evitar el mal aliento. También pueden reducir el mal aliento causado por el hambre o el ayuno ya que según estudios un estómago vacío puede causar el mal aliento, porque se acumulan los ácidos del estómago.