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Cómo tratar un raspón

abril 26, 2018

¿Alguna vez sufriste un raspón? Es una herida que se hace en la capa de piel más superficial que tenemos, pueden hacerse en cualquier parte del cuerpo, siendo las piernas y los brazos los más comunes en sufrirlas.
Muchas veces, cuando sufrimos un raspón no le damos importancia ya que sanan fácilmente y no dejan cicatrices. Sin embargo, algunas veces estos raspones tienden a contaminarse, resultan extremadamente dolorosos o tardan demasiado en sanar completamente.
En este artículo te presentamos algunas recomendaciones para que puedas tratarlos en tu hogar de manera efectiva.

Medidas rápidas para tratar raspones.

Aplica antibacterial.

Puedes usar cualquier gel antibacterial que tengas a la mano o algún jabón. La idea es dejar la herida totalmente limpia para evitar posibles infecciones.

Mantenlo al aire libre.

Cuando la zona afectada deje de sangrar es recomendable retirar cualquier vendaje o parche, ya que mantenerlo tapado produce humedad y evita que el raspón sane rápidamente.

Mantén el área limpia.

Cuando mantenemos un raspón al aire libre puede ser que se ensucie el área afectada, debemos estar pendientes de mantenerla limpia ya que la suciedad evitara que la piel se regenere sanamente.
Existen remedios caseros que podemos aplicar en la zona afectada para ayudar a cicatrizar de manera más rápida y efectiva, aquí te presentamos algunos.

10 Remedios caseros para tratar raspones de forma natural.

Miel: Es altamente conocida por poseer muchos beneficios para nuestra belleza y salud, en esta ocasión la presentamos como un gran antibacterial y regenerador de piel. Es recomendable untar solo un poco sobre la herida, después de haberla limpiado bien, de esta manera también actúa como capa protectora mientras la herida esté al aire libre.

Aloe Vera: Potente y popular remedio casero, es conocido por su acción antibacterial. Aplique una pequeña capa de gel sobre el raspón para que ayude a cicatrizar efectiva y rápidamente.

Vinagre blanco: Vierte una cucharada de vinagre blanco en un litro de agua, esto te servirá como jabón antibacterial para lavar la herida, puede ser que al aplicarlo se sienta un poco de ardor, pero es un efecto secundario que pasa rápido, así que no te asustes.

Cebolla: Prepara un ungüento con cebolla y miel de abejas, aplícalo en la herida dos o tres veces al día para favorecer la rápida cicatrización.

Hojas de Llantén: Es un gran remedio casero y natural ya que posee grandes propiedades antiinflamatorias. Prepara una pasta o ungüento con estas hojas y aplícalo en el raspón una vez al día.
Pimienta de cayena: Aplica sólo un poco en la herida y, además de cortar la hemorragia también actuará como analgésico.

Centella asiática: Prepara una infusión con esta planta y tendrás un maravilloso cicatrizante natural gracias a sus altos niveles de antioxidantes.

Aceite o esencia de Lavanda: Unta una delgada capa de este aceite sobre la herida para que funcione como antibacterial y cicatrizante.

Tomate: Gracias a su alto contenido de agua y antioxidantes ayudará a cicatrizar un raspón más rápido de lo que te imaginas.

Caléndula: es un ayudante en la cicatrización de las heridas superficiales ya que contiene colágeno que actúa como regenerador celular.
Si el raspón es muy profundo y aplicando estos consejos o ves mejoría debes considerar ir tu medico de confianza ya que, posiblemente necesites antibióticos para combatir infecciones que ralentizan el proceso de cicatrización.

¿Cómo sé si el raspón está infectado?

Si un raspó superficial o profundo se infecta, sin importar qué tan profunda sea esta, a menudo suelen presentarse todos o algunos de estos síntomas.

  • Enrojecimiento.
  • Dolor.
  • Fiebre local.
  • Pinchazos en la herida.
  • Acumulación de pus.
  • Malestar general.
  • Inflamación en los bordes de la herida.
  • Fiebre generalizada.
  • Mal olor en la zona afectada.
  • Sensación de mareo o nauseas.

Recuerda que, la mayoría de los raspones producen dolor y algunos hasta sangran en abundancia, por esto es recomendable mantener la calma para tener la mente clara y saber actuar con inteligencia, si nos alteramos no vamos a saber qué hacer y esto puede acarrearnos consecuencias peores.
Siempre ten presente que la opinión de un médico nunca está demás, si ves cualquier síntoma que te preocupe lo mejor será pedir ayuda a un profesional.